lunes, 8 de noviembre de 2010
















Surgir de entre las palabras había sido su vivir. Tenue, Gris…

Su más grande milagro, aquel pedazo de cielo en su cabeza. Cada mañana añoraba romper una ley, ser un estigma.

Grabarse en la piel de su alguien. Mojar de fé su corazón.

En Silencio creer en el amor, sin buscarlo.

Estableció su propia política de privacidad. Creía ferozmente en encontrar a su desequilibrado pasando los 20.

Aposto que nunca llegaría a ser feliz, y… ¿quién no adoraba sufrir?

Invirtió su vida en marcar la diferencia, Recogía la distancia entre todo lo que aún no había llegado a ser.

Esperaba de pie un nuevo error, para aprender con él. Coloreaba la vida tanto como podía, vestirse de luz era su pasatiempo.

El “antes” y el “después” no eran para ella… Su palabra era el ahora.

Trescientas mil quinientas veintidós era el número de sonrisas que había robado.

No vivía para pasar el rato. Esa era la magia. Su magia. Sin duda podrías amarla sin remedio,

Sin duda.

2 comentarios:

  1. Hola Helena, me gusta el gris, me gustan los dias nublados y me encanta tomar cafecito y leerte =D

    Cuidate mucho un placer ser parte de esto tambien =D

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