
El agua correr, (recitaba aquel dulce cántico que había olvidado)
El viento, (alargaba mi cabello, robándome el tiempo… escabulléndose entre nosotros, silbando como si fuera amor).
El verde natural a tu alrededor, (así te recordaba, guerrero amante de la naturaleza.)
El sol, (el sol no decía nada, se secó su voz de habernos encontrado ahí… justo ahí, despúes de tanto camino perdido)
Mis manos, (mis manos, buscaban pretextos para sentirte latir, saber que eras autentico y no utopía)
Tú voz (tu voz, no era la misma, se había resignado a que el silencio fuera nuestro idioma.)
Tus lágrimas (tus lágrimas hablaron aún mas que todo alrededor, tus lágrimas gritaban… húmedas de dolor, arrepentido.
tus lágrimas llamaban a las mías, que se resistían, que creí ya inexistentes de aquella última vez.
tus lágrimas resucitaron a las mías que flotaban en el mar…
tus lágrimas nos encadenaron en aquel profundo abrazo de calma.
tus lagrimas fueran las mías y las mías las tuyas).

No nos sobraron palabras, ni siquiera fue necesario hablar.
Saber que estabas a mi lado ha sido mi única creencia hasta ahora.
(Lo único creíble de todo está “no poesía, o lo que sea”.)
"El viento, (alargaba mi cabello, robándome el tiempo… escabulléndose entre nosotros, silbando como si fuera amor)"
ResponderEliminarAdorable!
Un abrazo
Cuando el silencio pasa a ser nuestro idioma, es porque todo alrededor habla demasiado. Desde una mirada, hasta una caricia, un gesto, una sonrisa...
ResponderEliminarque bonito!!
ResponderEliminarEstoy con flor, que grandes son los silencios.
No se quién dijo que quién aprende a esuchar los silencios, aprende a ver
no conozco mejor idioma que el silencio.
ResponderEliminarbeso.
Estoy contigo... y me basta.
ResponderEliminara veces no hay q mover los labios para decirlo todo
ResponderEliminarbasta con apretarlos
o abrir muy bien la boca