No sé si te fuiste o jamás te tuve, no sé si fue una ilusión, un cuento…Tal vez solo un resplandor…
un mito, una leyenda, un ser fantasmagórico, ficticio, irreal, utópico…
Aun me encuentro con la luz apagada, que sea lo que sea…
(Confieso, que hoy no surgen las palabras)
Pero me amarro a mi incoherencia, y a hacer inmune los sentimientos.
Y vuelvo a volar bajo.
Aun me encuentro con la luz apagada, que sea lo que sea…
(Confieso, que hoy no surgen las palabras)
Pero me amarro a mi incoherencia, y a hacer inmune los sentimientos.
Y vuelvo a volar bajo.
Cuando no queremos abrir las ventanas, tendemos a encender linternas en nuestra mente para imaginar la luz que no podemos ver, llorando de amor para sentirnos vivos respirando lágrimas en vez de oxígeno que ya aburre los domingos a solas.
ResponderEliminarSaludos Helena.
Me encantan los textos que salen de la incoherencia de la poca inspiración que se vuelve en una fuente de ideas genial.
ResponderEliminarespero poder leerte alguna vez menos melancólica, volando altísima!
impreciso y perfecto.
ResponderEliminarMuy bonito.
cuídate
Antho