miércoles, 18 de noviembre de 2009


Mi alma resuena el llanto en armonía con el universo.
El aire se va perseguido por tu recuerdo.
Las lágrimas y el dolor se sincronizan.
Aun escucho el centelleo del amor que me dejaste.
Aun me dueles…
pero aspiro a resignarme.
porque no hay más.

3 comentarios:

  1. Y es que si no aprendemos a amanecer siempre viviremos de noche.

    Y es que si no encendemos el sol, la luna terminará por apagarse también.

    Saludos.

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  2. Siempre hay más. Ahora mismo a tu modo de ver no. Pero siempre hay más. Cuando nos volvemos objetivos y logramos entender desde fuera cada pequeña cosa que nos hizo resignarnos, nos damos cuenta del tiempo que perdimos.

    un besito Helena. Una vez más, adoro la estética de tu blog.

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  3. Una imagen expresada como un proyector, por lo menos par mi, en este instante..así me siento

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